Caminas por la calle y te das cuenta de lo plana que es la gente, pero te has preguntado si tú eres igual que ellos? Ya te respondo yo, lo eres. Lo soy.
Sólo vemos la paja en el ojo ajeno. Criticamos que la gente por la calle va como autómatas a su bola sin mirarse entre ellos, directos a su lugar de trabajo o a la cafetería de siempre a tomar el desayuno o el almuerzo. Gente de corbata y traje de oferta en Zara, conjuntos de chica de oficina para ir mona, sexy pero recatada, gafas de sol, bien grandes, que te tapen la cara, no quieres ver el mundo y te escondes de él; tu ipod de 30gb del cual solo usas 156mg para escuchar el mismo disco de siempre y ala, a caminar. Seguro que esa persona, cuando esta por la tarde-noche tomándose una cerveza con los amigos suelta perlas como:
- Pufff, cada día soporto menos currar en Madrid, la gente va a su bola, sin mirar a nadie, con sus cascos, sus trajes de oferta del Zara y sus gafas de sol aunque este nublado para no mezclarse con nadie.
Eres tú así? Yo desde luego, si. Nunca he tratado de evitarlo, pero como que hoy me he dado cuenta. Iba en el autobús camino de la oficina y he visto a 4 personas con las mismas gafas de sol que yo, con una bolsa de portátil como yo y con su tarjeta identificativa de empresa colgada.... si... como yo. Todos los viejos que iban en el bus tenian más o menos el mismo carácter cuando se les oía hablar, todos al mismo sitio. Sabías donde se iban a parar todos. Los abuelos en la parada de la residencia, un grupo de latinos cuarentones con tatuajes azulados, donde la obra, unos veiteañeros muy "cool" en la parada de la Universidad Autónoma y así cada día. Gente distinta, distintas caras, pero la misma persona. Y aquí vino mi sorpresa.
Me he sentado esta mañana en uno de los asientos del autobús que va de espaldas a la dirección de este. En la siguiente parada se sube una chica, con unas gafas de sol diferentes, un vestido blanco, ajustado de cintura para arriba, precioso, preciosa ella, sonriendo y mascando chicle. Me he quedado mirándola e intuyo que detrás de sus gafas ella también me miraba, porque sonreía más y mascaba el chicle con mayor descaro, haciendo globos y pasándose la lengua por los labios para recoger restos de chicle. Un cuello perfecto. Si, tenía un precioso escote y unas piernas de infarto, pero no podía dejar de mirar el cuello y esa boca mascando chicle mientras sentía que me miraba. Normalmente aparto la mirada porque no quiero parecer ni un baboso ni un enfermo, pero hoy no he podido. Iba escuchando a "Portal" en mi reproductor de mp3 y mirándola, disfrutando de ese cuello y esa sonrisa. Se la veia feliz, feliz y divertida. Y sin embargo, se bajó en la parada del tanatorio.

Foto: http://www.demujeramujer.com.ar/images/belleza/piel_cuerpo/cara/cuello/cuello.jpg
Música: Portal - Severance
6 comentarios:
Me ha gustado tu post pero he de decir que yo me escondo tras un libro, no tras unas gafas de sol.
Y respecto a lo dicho en mi blog... Habló el poser de mierda!
Por cierto... lo de maqueta me lo dices a la cara si tienes huevos listo!! que si hace falta me llevo la escalera de casa xD
Cuando quieras... no tengo miedo a hobbits.
Es porque de pequeña veía el mundo de Beakman y aprendí que la ciencia mola y me pongo a investigar xDDDD
Y cómo que lo de ser rubia lo explica eh eh eh eh eh eh eh eh eh
muy buen giro al final...gran contenido metafórico..(almenos para mi), me alegra haber descubierto este blog. Volveré. Saludos
Me alegra que te haya molado el blog! ^^ ya he visualizado un poco el tuyo y tb esta genial. Me da a mi que te voy a linkar.
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