Se me resbala de entre los dedos, con su humedo tacto, ardiente y sedoso. Le agarro con fuerza por las caderas..."No huyas, serás mía! Lo deseas tanto como yo, me lo has dicho y me lo has demostrado."
Se engaña a si misma, o soy yo quien se engaña? Por un momento dudo, pero eso dura poco. Adoro su olor, su sabor, adoro cuando me tira del pelo como apartandome pero a la vez me empuja y me ruega que siga. Adoro pelear con ella, que me haga daño.
¿Qué ocurre cuando el dolor y el placer se confunden?
¿Qué ocurre cuando confundes el bien y el mal? Y si alguien te pide que le causes dolor? Donde esta la moral en ese momento. Qué hay que hacer?
¿Qué harias tu?
4 comentarios:
Ya tocaba un post tuyo de estos pecaminosos eh? Ahí, sacando el lado ilógico xD
Muy buen cambio de look en el blog por cierto!
No seria yo mismo sin este tipo de entradas, no? XDDDD
Gracias por darte cuenta de mi cambio de look ^^ XDDDD
No, no serías tú :P Pero joer, el cambio de look es bastaaaante evidente, me tomas por pava o algo? xD
A ver, pava eres y pava serás, era una evidencia que queria señalar si o si.
Publicar un comentario